23 de abril de 2013

Algunas de los fragmentos que escribiré aquí suenan infantiles, mal redactados, incluso pueden sonar ridículos, para mí la primera, pero no he querido modificar nada por respeto a mi antigua yo. Al fin y al cabo son los sentimientos más sinceros de una niña de 15 años que tan sólo quería cambiar su destino. Demasiado enamorada, a mí me suena ridícula. ¿Por qué lo comparto? Supongo que quería aprovechar abril para darte un pequeño homenaje "Lover", ya que nunca leerás estas cartas de cualquier manera. Tengo que decirte que espero que estés bien donde quiera que estés este año. No recuerdo si te felicité por tu cumpleaños, supongo que no. Cortamos todo contacto hace tiempo ¿Eh? Pero podría escribir una novela con nuestra historia. 
En fin, no me judgéis por esto. 

"Te quiero aquí, por favor.. No estés tan lejano, dime que no existe la distancia, que el aire que nos separa es sólo el de nuestro aliento. Dime que los días en los que estás tan lejos de mí ya han pasado. Cuenta las lágrimas de alegría que derramaré. Haz que tu voz acaricie mis labios. Por favor, ven aquí, destruye los kilómetros, el dolor. Déjame escucharte respirar, ver la sonrisa en tu mirada, tocar la piel cerca del corazón. Déjame poner tu mano sobre mi cuello, que sientas el latir de mi corazón, cómo se acelera nada más escuchar tu nombre en alguna esquina."

No sabéis como me alegro de no ser ya así.. demasiado meloso, supongo.

¿Sabes? A pesar de todo esto nunca olvidaré una de las frases que dijiste:
"¿Por qué me duele ver cómo te enamoras de otro mientras lloro en este lado de la pantalla?"
Tiene gracia. ¿Por qué hiciste que yo pensara que estabas con otra, que todo era mentira y que habías estado jugando? Fuiste cruel. Y yo fui sumamente gilipollas. Cuantísimas veces te perdoné. Te sigo teniendo muchísimo aprecio, eres y siempre serás mucho más importante que muchas personas en mi vida. Gracias a ti aprendí mucho. Muchísimo. Aprendí a valorarme, a no dejarme pisotear. (Y a no ser tan pukerainbows, madre mía, matadme). Eras un completo capullo pero eso me gustaba. Eran tan pocas tus muestras de aprecio que cada una que me dabas era una felicidad inconcebible para los demás. Me gustaba esa actitud. No necesitabas demostrarlo todo el tiempo, lo hacías en el momento justo. 
Aún tengo tu carta. La traduje (recordarás que la escribiste en inglés) y la escribí y desde entonces siempre va conmigo, en un pequeño sobre. Te echo de menos, sí, pero no como crees. También fuiste mi mejor amigo durante siglos y en esta época de mi vida los verdaderos amigos escasean. Tú eras de esas pocas personas en las que podía confiar. Por mucho que me mintieras siempre volvías diciendo la verdad. Confiaba plenamente en eso. 
Un beso Iván, ojalá seas feliz y estés sacándote medicina, biología.. No recuerdo muy bien qué era. Pero recuerdo que dijiste que querías venir a la Universidad de Sevilla. Supongo que al final no ha sido así. Con cariño, tu "lover".

1 comentario:

  1. El amor nos vuelve tontos y nos convierte en un amasijo de dolor y lágrimas cuando no es correspondido. Dicen que el tiempo lo cura todo... espero que sea verdad.

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