13 de julio de 2011

Sus huellas marcaban el camino que había seguido por aquella playa, observada por las estrellas, y por aquel chico moreno que la había seguido hasta allí, hasta el pico de aquel muelle, cuyas rocas eran azotadas por la espuma de las olas al romper en una montaña de rocas más pequeñas que había justo delante.
Su mirada se desvió hacia las olas, hacia abajo, evitando cualquier contacto con la de él, la cual era suplicante, dolida, como si la única solución que viera sería arrojarse de aquel mismo lugar. Pero ella sabía que no era así, estaba segura que el único interés que tenía él al volver así era repetir todo aquello que hizo, y no estaba dispuesta a permitírselo.
- Cariño...-Tan sólo empezó con las tantas palabras y frases que quería usar para convencerla.
-Nunca vuelvas a llamarme así.-Dijo, aguantando las lágrimas, aguantando todo lo que quería soltar, y poniendo un gran énfasis en nunca.-Me aseguraste.. Me juraste tantas veces.. tantas veces..-Mientras conseguía, poco a poco, salir esas palabras no de su boca, sino de su corazón, daba vueltas  frente a un pequeño banco donde él se había sentado.- Me juraste tantas veces que no lo harías, que me amabas a mí y sólo a mí, que nadie más importaba.


-¡Y te sigo amando!-La voz de él, alterada, desgarrada, interrumpió la suya, que aún parecía sonar tranquila.
-¡MENTIRA!-Un grito, un grito que lo aplacó todo. Paró sus lágrimas, sabía que no merecía la pena llorar por él, nunca lo había merecido. Lo miraba fijamente a los ojos, ya no tenía ganas de llorar, tenía ganas de ser sincera, de decir todo lo que pensaba, por una vez.-Si realmente me amabas.. ¿Qué hacías con ella?¿QUÉ DEMONIOS HACÍAS CON ELLA?No irás a decirme que pensabas en mí mientras la besabas.. venga ya. No...Tú.. Ya me lo advirtieron, me lo advirtieron pero pasé de largo, pensé que ellos no te conocían, que no sabían nada sobre ti, pero llevaban razón.. Preferí creerte a ti..Ya ves cómo he acabado.
Él se levantó, le cogió la mano y ella simplemente se la retiró de un tirón y continuó con lo que tenía que decir.
-Te amo, te amo tanto que si pudiera volver al pasado y no haber visto aquella escena lo haría, preferiría vivir engañada, sufriendo cada jodida vez que desapareces para ir a su lado. Te amo, de cualquier manera y sobre cualquier cosa, incluso sobre el dolor que siento ahora mismo. Te amo y me daba igual todo, todo, no me importaba nada más que rozar tu cuello con mis manos dos segundos antes de rozar tus labios. Pero ¿Sabes? Entonces es cuando llega esa imagen, la imagen de tu boca recorriendo su cuerpo desnudo, en la misma cama donde recorría el mío. La imagen de ella encima de tus muslos, mordiendo tu cuello, sonriendo como yo no volveré a sonreír en mucho tiempo. La imagen de ti, llegando con ella donde nunca has llegado conmigo. ¡ESA JODIDA IMAGEN! Y simplemente, todo, todo desaparece. Nuestros momentos, nuestras promesas, todo lo que hemos pasado. Se acabó, ya.. ya no hay más, ya no quiero nada más de ti.
La abrazó, y ella se dejó abrazar, sin saber el motivo. Lloró y lloró, golpeó con fuerza su torso y finalmente acabó separándose.
-Lo siento..-Él hablaba en voz baja, arrepentido, quién sabe si realmente o simplemente por quedar bien.
-No. Odio los "Lo siento". Son la señal de que has hecho algo mal y siempre se van acumulando. Llega un momento en que los "Lo siento" no sirven para nada, porque has hecho tantas cosas mal que nadie podría perdonarte. Este es uno de esos momentos. -Echó a andar, deseando salir de allí, deseando olvidarlo todo, tirarse en su cama y desaparecer.
-¡Espera!-La agarró del brazo.
-¡Ya has dicho suficiente! Sabías lo que pasaría si lo hacías.. Tú lo has elegido. Olvídame, no vuelvas a aparecer por mi vida, NUNCA.
 Y corrió. Corrió rápido, dejando, por fin, escapar a sus lágrimas, haciendo caso omiso a la gente que la miraba extrañada. Había sido tan duro.. especialmente sabiendo que fue ella quien le pidió ese favor a su amiga, quería estar segura de que él no le sería infiel.. Simplemente le pidió que le sedujera para ver si él sería capaz.. y ambos acabaron fallandole.
~Un final inesperado ¿Quizás? 

12 de julio de 2011

Cuando parece que todo está bien, hay algo que lo fastidia. 
Cada mañana que puedo hago lo posible por no ir a la playa y quedarme aquí ¿Para qué? Para hablar contigo. Pero acaba por no merecer la pena, porque no sueles aparecer hasta la hora de comer.
Cada noche te espero hasta cuando sea que te de por llegar.
Y también acaba por no merecer la pena, porque acabo perdiendo horas de sueño y estoy al borde de caer enferma. 
Cada tarde, retraso todo lo que tengo que hacer todo lo posible, para cruzar aunque sean una palabras contigo, aunque esas palabras suelen ser: "Dentro de poco me voy.."
Ya basta de estar continuamente haciendo sacrificios POR TI, aunque no merece la pena. Porque lo único que recibo a cambio es: "Mañana no estaré" o "Esta noche me quedo a dormir en casa de X, así que no hablaremos". 
YA ESTÁ BIEN, COÑO. ESTOY HARTA, HARTA, HARTA DE SOPORTAR ESTO Y DE SER LA ÚNICA QUE SE SACRIFIQUE POR LA JODIDA RELACIÓN, QUE AL FIN Y AL CABO, SÓLO HACE MÁS Y MÁS DAÑO.
Esto me enferma y me cansa..
Hay amores que matan, ¿No?
Gracias.
No veo mejor momento para decirle gracias mejor que ahora. 
Gracias por soportarme, que yo también tengo lo mío.
Gracias por echarme la bronca cuando me ves haciendo algo que no debo.
Gracias por preocuparte, por preguntarme siempre cómo estoy, por animarme.
Gracias por tus abrazos, porque aunque estés tan lejos, sé que estás ahí y tus abrazos son de los pocos que consiguen reconfortarme.
Gracias por querer siempre lo mejor para mí y por intentar dármelo.
Gracias por llevar ya un año conmigo, por haberme dejado estar presente en tus risas y en tus llantos.
Gracias por ser más que mi mejor amigo, gracias porque después de un tiempo y a pesar de que lo único que tenemos en común en nuestras vidas son las pantallas de nuestros ordenadores sigues aquí, conmigo.
Gracias porque no has cambiado, sigues siendo como siempre, sigues siendo el chaval que conocí, que me encantó, al que quise tanto, con quien he pasado los mejores ratos del año pasado, con quien puedo hablar de cualquier cosa. 
Sigues siendo mi Warren, aunque ya nos conozcamos lo suficiente como para llamarte por tu nombre.
Gracias Mejor Amigo, gracias Hermano.
Gracias por todo, por absolutamente todo.



¡Di adiós!
Pensé que no podría vivir ni un sólo día sin ti, pero extrañamente conseguí vivir más de lo que pensaba.
No respondiste nada cuando lloré a gritos: ¡Te echo de menos!
Tenía una pequeña esperanza pero ahora es inútil.
Si empiezas a echarme de menos, recuerda: No me fui, tú me dejaste irme.
Pasé largas noches sólo, intentando borrar tu recuerdo una y mil veces. 
No mires atrás y vete, no me busques más y vive tu vida. 
Porque no me arrepiento de amarte, recuerda sólo los buenos momentos.
Podré soportarlo de algún modo, puedo resistirlo de alguna manera. 
Deberías poder llegar a ser feliz.

~Haru Haru - Big Bang

10 de julio de 2011

Tengo que decir que cuando digo que me siento sóla, no bromeo. Seguramente pensáis que estoy medio loca, que vosotros sí estáis conmigo, que no me abandonáis, que pensáis en mí. Y no os pido que hagáis nada más, simplemente que comprendáis que hablo en serio, que no soporto esta situación, que aunque lo creáis, NO, no estáis ahí cuando os necesito (Exceptuando algunas veces y algunas personas...). Últimamente no hay nadie ahí cuando necesito a alguien... Os echo de menos y yo parezco no importar.. No sé, no sé porqué me siento así, como si estuviera vacía, como si no pudiera hacer nada. Sabía que pasaría esto, aunque me convencí de que no, que me equivocaba... ¿Por qué nunca haré caso a este estúpido sentido de la realidad? Por estas cosas son por las que se me quitan las cosas de estar aquí, de volver.. No se me necesita en ninguna parte. Ni yo misma me necesito, estoy cansada de ser quién soy, de conformarme con ser cómo soy.
Y sé que me llamaréis estúpida por pensar todo esto pero así es como me siento este 10 de Julío a las 7 y media de la tarde, sin ganas de hablar con nadie ni de moverme ni de explicar por qué todo esto, por qué esta soledad. 
Desde hace algunos días he olvidado incluso cómo sonreír.